Natural Child “Okey Dokey”

71e83_nattyc

Me persigue el hastío musical… esto ya lo he escuchado, esto ya lo he escuchado, ésto también, ésto también, … y así van pasando las semanas. Seré yo. El problema lo tendré yo. Pocos discos me la levantan. Hoy por hoy, Natural Child con su nuevo disco Okey Dokey es de lo poco que se salva de la quema. Ese sonido JJ CALE que impregnan sus temas, tampoco es nada nuevo pero el disco tiene su qué, quizás no alcanza las cotas de calidad del anterior pero me gusta, me da buen rollete. Bastante. Mucho. Aunque algún tema instrumental resulta tedioso. Y eso que me han soplado que estos tipos de Nashville, en directo están flojitos. Y así van pasando las semanas.

Larry Coryell “Lady Coryell”

mi0000076995

El guitarrista  de Richmond (NY), Larry Coryell iniciaba su carrera con este disco titulado Lady Coryell de 1969. Con un elenco de excelentes músicos como Bobby  Moses o Elvin Jones en dos cortes del disco sentados a la batería y Jimmy Garrison al bajo. Aquí mezcla rock psicodélico en Herman Wright o Sunday Telephone dándole con descaro al wha wha. Por momentos nos recuerdan a Cream (que son contemporáneos). Pero también hay espacio para jazz alucinante y de brocha gorda como en: Treats Style o la brillante Stiff Neck. O incluso folk borrachín desenfadado como en el corte Love Child is Coming Home. Pero claramente las dos caras del plástico son dos mundos paralelos pero separado. Cara A, rock. Cara B, Jazz.

Eso es lo que reza la contraportada del vinilo: It is super rock, and may be one of the most important things to happen to rock this year (New York Times). Probably, the most adventurous, daring and exciting guitarist playing rock or jazz is Larry Coryell (East Village Other). Without question the most inventive and original guitarist to appear since Charlie Christian (New Yorker). Y yo lo suscribo totalmente. Uno de esos vinilos de mi colección, primera edición americana, al que tengo mucho cariño.

Spotify

Clapton y el Royal Albert Hall de Londres

rah_38033284389-1

Hay recintos ligados a una leyenda. Binomios inseparables. Y uno de esos es el mítico y majestuoso Royal Albert Hall y Eric Clapton. Ha tocado, nada más y nada menos que 200 veces en el teatro, fuera con Yardbirds, Cream o en solitario. 70 años ligados a un edificio. Pese a rumores que no haría más giras o que su estado de salud le merma la digitación, estamos de enhorabuena. Eric Clapton vuelve al Royal Albert Hall en Mayo (tres noches, el 20, el 24 y el 25) y nos lo estamos pensando. Lo disfrutamos en la ciudad tres veces hace muchos años y no ha vuelto. It’s now or never. Tras bastantes despistes, Eric viene facturando álbumes correctísimos en los últimos años (entre ellos, el último I Still Do). Pero claro, lo que queremos oír son sus clásicos de toda su vida. No me agrada en demasía su actitud huraña en el escenario, nunca ha sido un showman pero es uno de los más grandes. Con su Strato sólo ha habido alguien que le superase. Se llamaba Jimi. Y de apellido, Hendrix.

JOHN LEE HOOKER “endless boogie”

61w3oxpqp6l

Es momentáneo. Me ha ocurrido otras veces. Nada mes sacia. Me siento perdido. Busco una explicación. Un porqué. Me aburre la música actual. Y cuando recupero los clásicos, encuentro esas respuestas. Endless Boogie ha sido mi salvación la última semana. Una auténtica obra maestra de Lee Hooker, jugando con sus músicos como una verdadera banda de jazz, con unas jams impagables. Este disco huele a humo, a garito cerrado, a sudor y a bourbon del caro. Imprescindible. Ojalá que el disco de blues de los Stones suene así, sin concesiones… navagazo directo al vientre.

Spotify

Nick Cave & The Bad Seeds “Skeleton Tree”

gallery-1464874465-nick-cave-skeleton

Una sólo escucha (y punzante) ha sido suficiente. Estamos antes uno de los discos del año. De esos que dejan huella pero que duele, y mucho. Incluso diría que es uno de esos discos que no apetecen escuchar porqué acabas hecho polvo. ¿Quién dice que el arte ha de elevar el espíritu? Muchas veces el autor transmite su sufrimiento al lector que lee un libro, al espectador que observa un cuadro o al oyente que escucha un disco. El arte, per se, no es solo alegría o debe identificarse como algo pasajero o banal. El arte, al menos para mi, es el aire que respiro. Piensen en el cuadro de Gernika de Picasso. ¿Qué les transmite? El arte es un puente hacia las sensaciones para transmitir aquello que el ser humano alberga en su alma y  Skeleton Tree es a todas luces una expresión sentida del sufrimiento y desgracia de Nick Cave tras perder en un accidente a su hijo Arthur. Estos últimos meses he pensado mucho en Nick y su desgracia. La he sentido. Como la pérdida de Bowie ha sido algo que me acompañado y sobre lo que he reflexionado muchas horas. ¿Cómo se sentirá? ¿Cómo puede soportarlo? Y, ¿cómo será su próximo disco? Un lamento o tardará en publicar y lo hará una vez se haya levantado de nuevo. Pues bien, Nick se desnuda de forma estremecedora. Las letras suenan a despedida hacia su hijo, a lamento profundo, a incomprensión. La música atmosférica (esos teclados, esas cuerdas) lloran por la pérdida sin caer en algo empalagoso. Todo lo contrario. Y la voz de Nick quizás es la más sentida de toda su discografía. Pero cuando termina el álbum con el tema que da título al álbum (Skeleton Tree), se abre una lejana luz de esperanza. Sí, porqué, somos así. Nos adaptamos a todo y, nos guste o no, el tiempo lo cura todo, aunque la cicatriz, ahí queda. Así es el ser humano.

GET DOWN de Netflix

The Get Down_1

No me gusta la música disco. No me gusta el hip hop. Entonces, ¿porqué me ha gustado Get Down? Pues está claro: está muy bien hecha (mucho dinero invertido en la serie) y te transporta a un Bronx de finales de los 70 que se me antoja muy peligroso, pero del cual, hay un escaso eco en la serie. Quizás esta es la única crítica a la serie. Lo edulcorada que parece la historia ante una comunidad y una ciudad que todos sabemos por lo que hemos leído y visto en cine, era una de las ciudades más peligrosas del planeta. Pero la historia de unos jóvenes que quieren triunfar en la  música, sus aventuras, sus ilusiones, sus líos entre pandas, chicas, etc. se ven en un santiamén. Además de la música disco, suena Kiwanuka, el Hot Stuff de los Stones y CAN (¿precursores de las bases del hip hop con el tema Vitamin C?. En 2017 habrá segunda parte. Y la mejor interpretación, sin duda alguna, la de Jimmy Smits (norteamericano y de puerto rico) que también destacó en su día en una temporada de Dexter o la misma Sons of Annarchy. Ahora vamos a por Narcos, segunda temporada.

Exhibitionism de los Rolling Stones

descarga

Hemos visitado la galería Saatchi en la calle King’s Road de Londres para ver la exposición de los Stones bajo el título Exhibitionism. Tras un cúmulo de sensaciones y una vez serenos me dispongo a explicaros brevemente que es para un servidor lo mejor de la exposición.

1.- Ya en la entrada un cartel que te explica el porqué de Exhibitionism. Las palabras finales de Keith demuestran que eso durará hasta que alguno de ellos caiga. Espero que más tarde que pronto.

2.- Una proyección en vídeo de 4 minutos sobre la historia de la banda, con la música a todo volúmen y con una pantalla formada por varios proyectores de televisión en forma de media luna que tira de espaldas.

video

3.- Curiosa la recreación del primer apartamento compartido por los Stones junto con Brian recreando un ambiente insalubre… pero te transportas en el tiempo y te vienen a la cabeza las correrías y temas que allí pudieron gestarse.

4. Todas las guitarras de Keith, Ronnie y Mick (acústicas, eléctricas), desde el principio hasta el final. Preciosas.

5.- La recreación del estudio donde Godard grabó la película Sympaty For the Devil y donde los Stones grabaron el tema. Todo está chulísimo y si se observa el film, la recreación es muy fiel. Pero lo que más me gustó fueron los bongos africanos utilizados por Watts en mitad de la sala.

estudio

6.- Unas pantallas con cascos en la que podías escuchar unos 7 u 8 temas de los Stones pudiendo mezclarlas a tu antojo.. .que si quito la guitarra de Keith, o el bajo o el teclado y  me quedo sólo con los teclados y la voz de Mick (se le oye hasta respirar o el sonido de su ropa al moverse) … Angie, Miss You, Honky, Start Me Up, Rocks… casi os diría que un juguete y lo mejorcito de la exposición pues es como entrar por vez primer y de forma distinta a los temas de los Stones.

7.- La sala dedicada a las portadas de los discos, la memorabilia, los posters de los discos me gustó mucho más que la sala  donde se mostraban todos los vestidos de las distintas épocas. Especialmente me gustaron los trajes de Mick cual Belcebú cuando sale al escenario para cantar Sympathy. Me fijé (es algo que siempre me ha llamado la atención cuando veo vídeos modernos de los Stones) en las zapatillas que usan Mick, Keith o Brian, esas de color negro, pero no había ninguna referencia a la marca o modelo.

posters

8.- La traca final y cuando termina la exhibición es la recreación del backstage con las guitarras de Keith, Ronnie, la zona de maquillaje de Keith para adentrarte al escenario y poder disfrutar de una proyección en 3D (con gafas) del Sympathy for the Devil en el concierto de 2013 en Hyde Park. Alucinante.

9.- Para poner algún “pero”, la escasa presencia de Mick Taylor en toda la exposición (sí se expone un bajo de Daryl Jones) y que en la tienda no se vendiera el libro de la exhibición que ha de ser una maravilla. Me contaron que se había agotado. Eso sí, se vende en la web page – versión tapa dura o blanda- y con unos gastos de envío que tiran de espalda. La versión barata sale por unos 70€ …

10.- No hay dudas, son y serán la mejor banda de todos los tiempos. Ahora Exhibitionism se marcha para NY (USA). Sería bonito ver la exposición en casa. Quien sabe…