ERIC CLAPTON I still do

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Seguimos de enhorabuena. Será la edad; la experiencia; que ya no tiene nada que demostrar; que es consciente que ya no es un músico actual y que los jóvenes no le prestarán atención.. Pero Clapton ha facturado bajo la producción del mítico Glynn Johns otro buen disco, un notable artefacto diría yo. Y van tres seguidos. Créanme. Hay temas que siguen la estela de JJ CALE, el añorado músico y amigo personal de Eric. Otros suenan a clásico por los cuatro costados y si hubiesen sido grabados o publicados en sus discos en solitario de los setenta, hoy estarían en algún grandes éxitos (Can’t Let you do it o Spiral) por poner un ejemplo. También hay por supuesto lugar para los covers de blues otro nuevo de Dylan. Deseamos que gire (pese a que en su último artefacto en DVD parecía que se despedía de su querido Japón donde siempre se ha sentido en casa). Hace muchos años que no se pasa por España y sería bonito volver a verle. En cualquier caso, busquen en youtube un par de vídeos donde Clapton conversa tranquilamente con Glynn Johns tomándose un café mientras está siendo entrevistado relajadamente… asusta, está muy mayor. Time waits for no one and It won’t wait for you… como cantaban los Stones.

SPOTIFY

Bob Dylan with Tom Petty Across the Borderline

bob y tom

 

Eso es lo que reza la reseña de Amazon de este artefacto que es una auténtica gozada, imprescindible, estratosférico, chanante, espectacular, tridimensional, glorioso, épico y totémico.

THE FULL 1986 SYDNEY BROADCAST ACROSS 2 x CDS Bob Dylan and Tom Petty were just three weeks into their 1986 True Confessions world tour when they brought in a professional camera crew to film a two-night stand at Sydney, Australia’s Entertainment Centre. Dylan had made the mistake of chronicling a tour too early in the past (1978’s Live at Budokan springs to mind), but this time around, they captured a pretty great night for an HBO concert special. Dylan first played with Petty and the Heartbreakers at the first Farm Aid in 1985. The chemistry was apparent and a tour was soon booked. I’ve heard people say that you can’t play with Bob because he’s too erratic, Tom Petty said in the 2005 Paul Zollo book Conversations with Tom Petty. But he wasn’t. He was professional…There was never a night when the audiences weren’t incredibly ecstatic about the whole thing. In his 2004 memoir Chronicles, Dylan however points to the tour as a low point of his career. Tom was at the top of his game and I was at the bottom of mine he stated. One more, big payday with Petty and that would be it for me. I was what they called over the hill. Most people at the Sydney Entertainment Center were probably unaware of Dylan’s true feelings. Bob carried on regardless sometimes equally weary, more often on top of his own game, and Tom continued to excel. The audience saw a pretty great show featuring classics like Ballad of a Thin Man and Like a Rolling Stone mixed in with newer songs such as When the Night Comes Falling from the Sky and covers including That Lucky Old Sun, Hank Snow’s I’m Moving On and the sublime John Hiatt, Ry Cooder, Jim Dickinson number Across The Borderline, which gives this CD it s title. The show ended with Knockin’ on Heaven’s Door. Now available for the first time on this double CD, featuring the entire program across almost three hours, a present day re-acquaintance with this majestic performance does make one wonder what the hell Bob was on about!

Vinyl shops en Bruselas

Los vinilos no sólo son caros en España. También lo son en Bruselas. Visitadas de una tacada las tres de la foto. Realmente, la que más ha valido la pena ha sido Caroline en el Boulevard 101 Anspach de Bruelas. Tiena limpia y ordenada con novedades tanto en CD y vinilo y con un buen catálogo de referencias de vinilos de segunda mano en la planta superior.

Veals & Geaks es también chula. Pero cara. También tiene camisetas.

Y The Collector Record Gallery sería un homónimo al Discos Edison en Barcelona. Todo material de segunda mano sin novedades.

Stonerider “Hologram”

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Cuando Stonerider publicaron su disco “Three Legs of Trouble” por el 2008 el disco me atrapó. Otra buena banda de hard rock con tintes sleaze y solos desbocados. De las escuela de los añorados The Last Vegas. Un discarral. Luego evolucionaron con un disco más de la escuela de los Buffalo Killers: “Fountains Left to Wake”.

Ahora en 2016, Stonerider vuelven a despistar. Pero no para mal. ¿A qué juegan estos tíos? ¿Son capaces de tocarlo todo y encima de hacerlo bien? La respuesta es, sí. Lo digo porque en 2016 los de Atlanta han publicado probablemente el mejor disco de toda su carrera pero con otro giro de estilo alucinante. “Hologram” suena a Pink Floyd por los cuatro costados.

Sin discusión alguna. Más allá del tema Sleepwalking Awake que abre el disco y que emula a Humble Pie fornicando con Holwin Rain y que ciertamente sigue la estela del anterior álbum, el resto es pura psicodelia progresiva y, por encima de todo, un claro homenaje a Dave Gilmour, Roger Waters, Nick Mason y Rick Wright, pero con una propuesta absolutamente original y sin copiar nada. El disco me parece simple y llanamente espectacular. La pericia de estos tíos no tiene parangón. Todos los temas son espectaculares. A pasar por caja y ganas de catarlos en directo.  Si es que hasta la portada podría ser de los Floyd!

Spotify

Boom Boom! Steepwater Band

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Recuerdo el vídeo de What it takes de Aerosmith del álbum Pump. Un bar, un escenario gallinero y una pelea tumultuosa (fabuloso tema por cierto). Ese ambiente en un garito donde se palpa el sudor, el rock and roll pero por encima de todo la devoción casi religiosa, la comunión entre el escenario y el espectador… en muy pocas ocasiones lo he catado. Pues bien, esa es la sensación que tuve el pasado domingo por la noche en Rocksound. Todavía me dura. Steepwater Band tocaban ese directo de los Stones (Get Yer Ya Ya’s Out – gracias a los Edus, a Manel y a Silvia por hacerlo posible) y cuando lo terminaron al cabo de unos 45 minutos de concierto, la noche siguió casi una hora y tres cuartos más. Tocaron temas de su nuevo álbum Shake your Faith, se cascaron una versión monstruosa del Boom Boom de John Lee Hoker que duró casi quince minutos, cerraron con Like a Rolling Stone con la afición totalmente entregada a sus pies y según el set list ahí debió terminar la noche antes de que volvieran para su Chicago natal. Pero la respuesta fue tan espectacular que siguieron con Cinammon Girl de Neil Young. Fue orgasmático. Los había visto un mes antes en el Music Hall y no había repetido tan pronto como un grupo (salvo Kadavar cuando tocaron en Razz y luego la misma noche en Rocksound). En cualquier caso, ahí nos quedará ese bolo para nuestras retinas por los siglos de los siglos.

Boom Boom!

Ben Harper & The Innocent Criminal: call it what it is

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Las prisas en las escuchas no son buenas. La primera impresión en Spotify fue equivocada. El plástico en vinilo ya en casa es otra cosa (sí, la buena música se compra).

En el retorno de Harper con su combo de toda la vida hay muy buen material que no pasa desapercibido con la primera escucha. Por ejemplo, el primer tema When Sex Was Dirty o Pink Baloon. Pero ciertamente, Ben Harper siempre gana en la proximidad absoluta, con más escuchas, cuando su voz te transporta en un estado físico mental o espiritual mucho más allá de lo que pueda parecer.

Cortes como la reivindicativa Call it What it Is, Deepper and Deepper que suena a clásico, All that has Grown, el reagge Finding Our Way, otro clásico marco de la casa como Dance Like Fire o el temazo que cierra el álbum Goodbye to You (de lo mejor del disco).

El pasado domingo Estebán Linés comparaba a Ben Harper con Neil Young. No alcanzo a entender muy bien la comparación pero me hizo reflexionar… lo cierto es que álbum a álbum Ben Harper va labrándose una carrera y una discografía de la que no me falta ningún disco. Sea con los Innocent Criminals, solo, con su madre, con los Ralentless7 o incluso aquél disco que en su día publicó con el hijo de George Harrison. Todos están en su sitio.

Muy bien Ben.